No hay fuga. No hay confusión. Nada está permitido porque nada hay que remediar. Tocamos el clímax de un progreso incontestable. Felicidad absoluta. La sociedad capitalista alcanza sus dosis más conseguidas de adoctrinamiento. Dominio de las mentes y dominio de la realidad. Solo nos queda la sostenibilidad: medir, calcular, contrastar. Solo nos queda el control: medir, calcular, contrarrestar. Sostenerse en la ínfima certeza que representa la incertidumbre. Pienso, luego colapso…